lunes, 21 de julio de 2014

Nuestro Proyecto sera subido en formato PDF en los próximos días.


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Recolección de los desechos sólidos en las zonas afectadas de sector mediante el método de recolección selectiva, realizada por los Estudiantes del 8vo Semestre del I.U.P.S.M




















Charlas de Educación y Concientizacion dadas por los Estudiantes del 8vo Semestre del I.U.P.S.M







lunes, 7 de julio de 2014

¿QUÉ ES RECICLAR?
Se piensa que la popularidad del término reciclar ayuda al acuerdo global de una verdadera definición. Sin embargo, en nuestros tiempos encontramos que no existe una verdadera definición de  lo que este término implica.
Para el público en general, reciclar es sinónimo de recolectar materiales para volverlos a usar. Sin embargo, la recolección es sólo el principio del proceso de reciclaje.
Una definición bastante acertada nos indica que reciclar es cualquier proceso donde materiales de desperdicio son recolectados y transformados en nuevos materiales que pueden ser utilizados o vendidos como nuevos productos o materias primas.




¿POR QUÉ RECICLAR?
Reciclar es un proceso simple que nos puede ayudar a resolver muchos de los problemas creados por la forma de vida moderna. Se pueden salvar grandes cantidades de recursos naturales no renovables cuando en los procesos de producción se utilizan materiales reciclados. Los recursos renovables, como los árboles, también pueden ser salvados. La utilización de productos reciclados disminuye el consumo de energía. Cuando se consuman menos combustibles fósiles, se generará menos CO2 y por lo tanto habrá menos lluvia ácida y se reducirá el efecto invernadero.

En el aspecto financiero, podemos decir que el reciclaje puede generar muchos empleos. Se necesita una gran fuerza laboral para recolectar los materiales aptos para el reciclaje y para su clasificación. Un buen proceso de reciclaje es capaz de generar ingresos.







LA BASURA



Cada día generamos más basura, contribuyendo así a que los residuos se conviertan en un gran problema, pero algunas soluciones están en nuestras manos. Desde el momento de la compra hasta cuando tiramos la basura, podemos poner en práctica sencillas medidas que reducen notablemente tanto el volumen como la peligrosidad de nuestros residuos.
Las sociedades humanas siempre han producido residuos, pero es ahora, en la sociedad de consumo, cuando el volumen de las basuras ha crecido de forma desorbitada. Además se ha incrementado su toxicidad hasta convertirse en un gravísimo problema.
Al tiempo, las reservas naturales de materias primas y las fuentes energéticas disminuyen mientras los costes de su extracción aumentan y son motivos de graves impactos ambientales y desequilibrios sociales. Estamos inmersos en la cultura del usar y tirar, y en la basura de cada día están los recursos que dentro de poco echaremos en falta.

Cada ciudadano genera por término medio 1 kg de basura al día (365 kg. por persona y año). Estas basuras domésticas (llamadas Residuos Sólidos
Urbanos, RSU) van a parar a vertederos e incineradoras. Buena parte de estos
RSU, el 60% del volumen y 33% del peso de la bolsa de basura, lo constituyen  envases y embalajes, en su mayoría de un sólo uso, normalmente fabricados a  partir de materias primas no renovables, o que aun siendo renovables se están explotando a un ritmo superior al de su regeneración (p. ej., la madera para la fabricación de celulosa), y difícilmente reciclables una vez se han utilizado.
A lo anterior tenemos que añadir que en el hogar también se producen residuos derivados de pinturas, disolventes, insecticidas, productos de limpieza, etc., considerados residuos peligrosos porque suponen un riesgo importante para la salud o el medio ambiente, pese a que sólo representan un pequeño porcentaje de los RSU.
Toda esta basura puede ser llevados a vertederos, pero ocupa mucho terreno y contamina suelos y aguas. Incinerarla tampoco es la solución, pues se emiten contaminantes atmosféricos y se producen cenizas y escorias muy tóxicas.


Se trata, en definitiva, de que pongamos en práctica la consigna de las tres  erres: reducir, reutilizar y reciclar, en este orden de importancia.
¿Qué es reducir?
Consiste en disminuir la generación de residuos, tanto en cantidad como en peligrosidad y constituye una solución básica y prioritaria contra el problema de la excesiva producción de basura.



¿Qué es reutilizar?
Es emplear un producto usado con el mismo fin con el que fue diseñado originalmente. Si bien la reutilización en algunos sectores, como puede ser la hostelería se mantiene, en otros el doméstico, prácticamente ha desaparecido.
Pero, ¿qué es la basura?
"Basura" es un término que utilizamos a menudo en nuestro lenguaje cotidiano, siempre aplicado a algo sin valor o desechable.

Basura o residuo es todo material que producimos en nuestras actividades diarias y del que nos tenemos que desprender porque ha perdido su valor o dejamos de sentirlo útil para nosotros.
Todas las actividades humanas producen residuos:
•La agricultura y ganadería
•La explotación de los bosques
•La industria
•La actividad comercial
•Los hogares
Sin embargo, la cantidad y naturaleza de los residuos son muy distintas dependiendo de su origen. Por eso, se suelen distinguir tres grandes grupos:










•  Residuos Sólidos Urbanos (RSU): son las basuras que producimos diariamente en nuestras casas, tiendas, oficinas, mercados, restaurantes, calles, etc. También las fábricas producen algunos RSU, particularmente en las oficinas, almacenes o comedores (papel, cartón, envases y restos de alimentos...).



•  Residuos Tóxicos y Peligrosos (RTP): son los producidos en procesos industriales y que deben ser gestionados de forma especial. En nuestras casas también tenemos este tipo de residuos (lejía, pinturas, aerosoles, disolventes, pilas...). Se considera RTP tanto la sustancia como el recipiente que lo ha contenido.



•  Otros Residuos: son aquellos que producimos en actividades industriales o de construcción y que no son Tóxicos ni RSU, es decir, no experimentan 

 CONOCE TU BASURA
En nuestros hogares generamos diferentes tipos de basura que a continuación vamos a presentar:

Plástico
El plástico nos rodea en nuestra vida cotidiana, y sabemos que es un material  fácilmente moldeable y que adopta infinidad de formas y colores. Desde mediados del siglo XX este producto ha tenido verdadero auge en nuestros mercados. Hay plásticos de muchos tipos y unos son más fáciles de reciclar que otros.
•  Es ligero y manejable
•  Es resistente a las agresiones físicas
•  Es muy resistente a la humedad, calor y frío.
En nuestra bolsa de basura el plástico ocupa entre el 20 y el 30% del volumen y corresponde a aproximadamente el 12% del peso total de basura que producimos.



Metales
Los residuos metálicos pueden ser de dos tipos:

­ Metales férricos,
Que son los residuos originados en el proceso de producción, transformación y uso del acero. Son muy valorados para el reciclaje, ya que ahorran el 62 % de energía respecto a la producción con mineral de hierro, además de gran cantidad de agua y evitar mucha contaminación. En nuestra basura este tipo de materiales constituye alrededor del 3%. Para separarla del resto de las basuras se utilizan imanes. Por esto es el material más fácil de recuperar.

­Metales no-férricos

Son el resto de metales que podemos encontrar en los residuos como resultado de nuestras actividades. En nuestra basura este tipo de materiales constituye alrededor del 1%. La separación de estos metales de nuestros residuos es más difícil y requiere técnicas más complicadas, pero su precio y ahorros merecen la pena.

 La forma de reciclar estos materiales es a través de la fundición de los mismos para obtener nuevos productos.






Papel – Cartón
El papel es un producto elaborado con fibras vegetales de celulosa, formando láminas muy finas. La mayoría de estos productos tienen una vida útil muy corta, y una vez usados se convierten en basura.
En nuestra bolsa de basura el papel y cartón suponen aproximadamente un 20 % en el peso y un 55% en el volumen. Tirar a la basura estos materiales es un coste energético, medioambiental y económico, que no nos podemos permitir.

Tipos de papel que podemos utilizar:
Papel de primer uso. Convencional: es el fabricado a partir de celulosa de madera con un proceso productivo muy contaminante.
Papel reciclado: es aquel que se fabrica con papel usado, sin embargo, éste puede estar blanqueado con cloro y ser tan contaminante como el papel de primer uso.
Papel ecológico: es el que garantiza su fabricación con un mínimo de impacto ambiental. No utiliza cloro en su blanqueo.
Papel ecológico y reciclado: reúne las características de los dos anteriores y es la mejor elección desde el punto de vista medioambiental.

El reciclaje de este producto se realiza triturando o desintegrando el papel usado, después se le quita la tinta y de este proceso se obtiene el nuevo papel.
Datos interesantes del reciclaje del papel:
•  Un mismo papel se puede reciclar de 6 a 15 veces
•  Existe papel reciclado y ecológico para todos los usos
•  El papel reciclado puede ser tan duradero y resistente como el papel elaborado a partir de pasta de madera.

•  El papel reciclado es perfecto desde el punto de vista higiénico y de la salud
•  La blancura del papel no es sinónimo de calidad





TETRA – BRICK
El tetra-brick está compuesto por un emparedado de láminas muy finas de materiales:
•  Plástico (polietileno)
•  Cartón
•  Plástico (polietileno)
•  Aluminio
•  Plástico (polietileno)

La unión de todos ellos hace de este envase un buen colaborador a la hora de conservar sustancias delicadas.
En el reciclaje se ha avanzado bastante y ahora se pueden utilizar sus componentes de la siguiente forma:
·         Primero el tetra-brick se trocea y se mezcla con agua caliente. De esta forma extraemos el cartón que contiene.
·         Nos quedan las láminas de plásticos y la de aluminio. Tenemos que someterlas a altas temperaturas, con lo que el plástico se quema como si fuera un combustible y nos queda aluminio fundido.




VIDRIO

El vidrio como envase es muy resistente a la oxidación y corrosión ambientales
y no presenta alteraciones. Sin embargo es frágil y de alto peso. Los envases
de vidrio fueron inventados por los egipcios 40 siglos antes de Cristo y los  usamos habitualmente.
El reciclado el vidrio es muy interesante y está estructurado de la siguiente forma:
­ El vidrio recogido en los contenedores se fragmenta, se depura y se limpia, con lo que queda listo para su fusión
­ Esta fusión se realiza directamente o junto con ciertas cantidades de las materias primas citadas, con lo que se baja el punto de fusión
Hemos conseguido reducir el número de materias primas necesarias (hasta un
93%) y de energía para la fusión (un 27%).





MATERIA ORGÁNICA
Aproximadamente el 50% de las basuras de nuestra casa lo compone la materia orgánica que, para que nos entendamos, es todo aquello que se puede pudrir:
·         ­ Restos de comida
·         ­ Vegetales
·         ­ Frutas
·         ­ Hojas y ramas que resultan de limpiar las macetas o el jardín
·         ­ Cáscaras de huevo o moluscos
·         ­ Compresas y pañales sucios
·         ­ Restos de infusiones
La materia orgánica contaminada con otros residuos no es buena para reciclarla.



TÓXICOS
No solo las industrias producen este tipo de residuos, nosotros también los tenemos en nuestra basura.
A diario compramos productos que luego se convierten en RTP:
•  Limpiadores
•  Ceras Aerosoles
•  Insecticidas
•  Fluorescentes
•  Betunes
•  Pilas
•  Medicamentos
•  Ambientadores
•  Desinfectantes
•  Pinturas
•  Barnices
•  Colas y pegamentos
•  Disolventes
•  Aceites
Existen dos formas de dar un destino adecuado a este tipo de residuos:
­ Llevarlos a contenedores especiales o puntos de recogida para su posterior tratamiento. Residuerias, puntos verdes, camiones especiales, etc.
­Recogida por gestores autorizados o servicios municipales previa llamada.





  
RECOGIDA SELECTIVA
Somos conscientes del problema de los residuos, pero ¿qué podemos hacer para resolverlo?
·         Evitar llevar a casa objetos de poca utilidad que se convierten en basura rápidamente.
·         Sacar el máximo provecho de lo que poseemos, reutilizándolo para nuevas funciones.
·         Separar las basuras en casa y entregarlas en la forma y lugar adecuado a los servicios municipales de recogida selectiva.
·         Ser respetuoso con el medio ambiente no tiene por qué restarnos calidad de vida. Muchas veces los hábitos más sencillos pueden producir grandes transformaciones cuando los toman muchos consumidores.
·         Separar los residuos en distintas fracciones y dar a cada una el tratamiento adecuado es la clave para manejar bien los residuos.
·         Es responsabilidad de nuestros municipios y mancomunidades dotarse de los medios técnicos y humanos para recoger selectivamente nuestros RSU. El reto consiste en hacerlo de la forma más eficaz, garantizando además la higiene y la comodidad de los usuarios.

Para esto se han inventado multitud de sistemas: contenedores o instalaciones específicas para entrega de los residuos, así como camiones de distintos tipos.
Cada sistema tiene sus ventajas e inconvenientes.
Lo que todas esas alternativas tienen en común es la necesidad de que los ciudadanos, pieza clave del proceso, actúen de forma eficaz. Es decir:
•  Separen bien desde casa las distintas fracciones de las basuras
•  Lleven cada una a los contenedores o puntos de recogida que les corresponde, en el horario correcto y utilizando convenientemente el equipamiento.
El tratamiento de los residuos es más efectivo cuando se hace una separación  de los distintos materiales:
­ El vidrio, papel o plástico que se reciclan a partir de restos limpios son de mejor calidad y son más susceptibles de emplearse en productos nuevos. El abono orgánico obtenido por compostaje es tanto más "sano" para los cultivos cuanto menos ha estado expuesto a sustancias tóxicas, y si está libre de restos plásticos no ensuciará los campos
­ La incineración es más efectiva cuando retiramos de la basura materiales más húmedos, como los restos orgánicos.

­ La incineración es más efectiva cuando retiramos de la basura materiales más húmedos, como los restos orgánicos.
¿Dónde se realiza esta separación?

Lo mejor es realizarla en los domicilios, ya que hacerlo en las plantas de reciclaje complica mucho el proceso y dificulta el posterior reciclaje de los materiales.
Las fracciones en que debemos separar nuestra basura dependen del lugar en que vivamos. Cada Ayuntamiento o Mancomunidad decide qué materiales quiere separar en función de su planta de triaje o el mercado de la recuperación de los residuos. La separación más habitual es:

1. CONTENEDOR AMARILLO: en él deberás depositar SÓLO envases de plástico (por ejemplo botellas de refrescos, de agua mineral, detergentes, suavizantes...), latas (de refrescos, cerveza, conservas,...) y envases tipo brik (de leche, zumos, etc).


CONTENEDOR AZUL: deposita aquí los envases de cartón bien plegados (todo tipo de cajas de cartón, como por ejemplo la de los cereales del desayuno, de galletas, etc.) y el papel de envolver, hojas, periódicos, revistas, cuadernos, etc.


CONTENEDOR VERDE: este contenedor está destinado solo a envases de vidrio (botellas de vino, de cava, licores, etc., frascos y tarros de vidrio para conservas, etc.).










SISTEMAS DE TRATAMIENTO DE LAS BASURAS

Los RSU pueden tener varios destinos.
El más básico consiste en enterrarlos en vertederos. Hasta hace pocos años éste era el que se utilizaba en la inmensa mayoría de las poblaciones. En el mejor de los casos, estos vertederos se cubrían diariamente para evitar la proliferación de roedores e insectos y reducir al mínimo los olores. Sin embargo, los materiales y energía contenidos en las basuras se perdían irremediablemente.
De un tiempo a esta parte, cada vez son más frecuentes los métodos de revalorización. Siempre que encontremos una forma de sacar provecho de los residuos estaremos revalorizándolos.
Así, se va pasando la simple eliminación, con el despilfarro que eso supone, al reaprovechamiento energético en forma de calor o electricidad, o la recuperación de algunos materiales para volver a fabricar productos útiles.


Las formas de revalorización más usadas son:
Cada una de estas formas tiene mejor aplicación en un tipo de residuos:
•  La incineración es mejor para la fracción seca de los residuos (plásticos, tetra-brik, metales, papel)
•  El reciclaje también se aplica al mismo tipo de residuos que la incineración, aunque siempre queda una fracción que no se puede reciclar y que se puede destinar a vertedero o incineración.
•  El compostaje se aplica exclusivamente a la materia orgánica. Por otra parte, los vertederos actuales han mejorado mucho su diseño, y sus impactos ambientales se han reducido al mínimo.


LAS PLANTAS DE RECICLAJE


Una vez que los residuos urbanos han sido depositados en sus contenedores correspondientes, los camiones los recogen y los trasladan a las plantas de reciclaje.



PLANTA DE RECICLADO DE PAPEL

Los camiones de recogida traen los envases procedentes de los contenedores azules, es decir, envases de cartón y papel al igual que periódicos y revistas, ya que solo el contenedor azul garantiza el reciclado de papel y cartón.
Una vez aquí, el cartón y el papel se clasifican y posteriormente se procede a reciclar el material recogido para producir más papel y cartón.
Según el tipo de papel y cartón que se quiera obtener se añadirá el papel recuperado que va a reciclarse y  más o menos cantidad de materia prima virgen para darle la consistencia adecuada. Con la pasta que se obtiene, se forma una hoja húmeda que se deposita en una cinta conducida por un rodillo que elimina los restos de agua.
Una vez que el papel reciclado ya está listo, podemos elaborar nuevos envases de papel.


PLANTA RECICLADO DE ENVASES

A esta planta llegan los camiones de recogida procedentes del contenedor amarillo con los envases llamados ligeros: envases de plástico, latas y briks.
Envases de plástico: Hay que separar estos envases manualmente según el tipo de plástico del que están hechos. Una vez clasificados, se agrupan en prensas y se envían al reciclador correspondiente según el tipo de plástico.

Éstos producirán bolsas de basura, forros polares….., etc Briks: Se separan manualmente en la planta de reciclaje. Una vez clasificados, se agrupan en prensas y se envían al reciclador correspondiente según el tipo de plástico. Éstos producirán bolsas de papel, cartón….., etc. Latas: Las latas de acero se separan a través de un electroimán y las de aluminio se separan por empuje producido por las corrientes Foucault. Una vez separadas, se agrupan en prensas y se envían a las funciones de acero o aluminio donde son recicladas completamente. Con las latas de acero se obtienen carrocerías, tubos de escape, nuevas latas…., etc. Con las latas de aluminio podemos obtener bicis, tornillos…., etc.